Tenerife 01 de agosto de 2020.

Quienes nacimos en Venezuela hasta la década de los 80’s, podemos decir con muchísimo orgullo que vivimos en uno de los mejores países del mundo. Al igual que todos aquellos extranjeros que llegaron a nuestro país entre los años 40’s y 80’s, ya que sin duda éramos, como lo dije en el artículo anterior, La Meca para los inmigrantes.

Un país de brazos abiertos, sin egoísmos ni complejos, que le llamábamos a los venidos de Asia: “los chinos”, a los del Medio Oriente sin importar el país, los llamábamos “los árabes o turcos”, (y ellos a nosotros nos llamaban “baisanos”),  a los europeos les decíamos “los musiús”, a los norteamericanos le decíamos “los gringos” y a los colombianos le decíamos “los caliches”, a todos sin excepción en forma de chiste o echadera de broma, pero no recuerdo que lo hacíamos para ofenderlos o por actitudes xenofóbicas, y por supuestos todos eran tratados de igual manera.

Ellos pudieron sin ninguna restricción social organizarse en comunidades, barrios e incluso escogían regiones para trabajar y vivir. Por ejemplo, los europeos buscaron hacia el interior del país, españoles y canarios se radicaron en su mayoría en los estados Aragua, Carabobo, Guárico y Lara, ya que llegaban a trabajar la agricultura y la agro-industria. Los “chinos” escogieron, grandes ciudades por el tema del comercio y las importaciones de sus productos. Los árabes y turcos escogieron el estado Falcón, el Oriente y zona Sur del país, trabajando y creando la mayoría de los “almacenes de ropa, joyerías y mueblerías” de la época. Los portugueses se especializaron en la industria alimenticia y en las panaderías en casi todo el país, al igual que los italianos que trabajaron principalmente en la construcción y desarrollo industrial-agropecuario, además de instalar, zapaterías, heladerías, restaurantes y pizzerías. Los gringos llegaban al estado Zulia y al estado Monagas por ser la región petrolera.

Otra de las maneras como se organizaron los extranjeros en Venezuela fue creando clubes sociales y recreativos prácticamente en cada ciudad del país.

Los españoles crearon el Club Hogar Hispano, La Hermandad Gallega, Club Canario Venezolano, Club Vasco Venezolano. Los portugueses, fundaron, Club Social Luso Venezolano, Casa Portuguesa y Centro Social Lar Lusitano. Los italianos hicieron el Centro Ítalo Venezolano y Casa Italia.

Los chinos hicieron su Club Social Chino. Los árabes fundaron Club Social Sirio y Club Hogar Libanes.

Donde cada una de estas comunidades se esforzaron por mantener sus costumbres culturales, gastronómicas y deportivas, haciendo una fusión con las nuestras, logrando enriquecernos mutuamente.

A mi juicio en una de las áreas donde mas nos conectamos fue en la gastronomía, logrando fusionar y descubrir nuevas recetas, combinando alimentos propios de cada cultura.

Un caso muy curioso es el de “la pasta italiana”, Venezuela es el segundo país del mundo donde se come más pasta, después de Italia por supuesto. Al igual que la receta de el «arroz chino» de Venezuela, usted no la encontara ni siquiera en China,

Y así finalmente llegamos al final de este viaje por esta hermosa historia de la inmigración extranjera a nuestra amada Venezuela.

Nos sirve para recordar que los recibimos como en casa, a tantos y tantos extranjeros que pudieron vivir en paz y en armonía con nosotros, respetándoles sus costumbres y otorgándoles en la mayoría de los casos los mismos derechos nuestros en aspectos básicos de la vida como la educación, asistencia médica y seguridad ciudadana.

Hoy, que nos ha tocado a muchos de nosotros salir de nuestro país por diversas razones, esperaríamos, mínimamente lo mismo.

Reconociendo también su actitud humilde y emprendedora en la mayoría de los casos, dispuestos a aprender y adaptarse a nosotros, ya que tenían claro sus necesidades y repito con «humildad», entendían que ellos debían adaptarse a nosotros y no al revés.

Que con todo respeto, es algo que observo en algunos paisanos venezolanos que emigran y pretenden mantener su comportamiento y manera de comunicarse como si aún estuvieran en Venezuela, esperando que les entiendan, les acepten y sean los lugareños quienes se adapten a ellos.

Reciban un fuerte abrazo, y nos vemos la próxima semana aquí, en nuestra Venezuela Tierra de Gracia.

P.D.: ¿Tú recuerdas haber pertenecido a alguno de estos clubes sociales en la ciudad donde vivías?.