DESPERTAR – El sol le pone brillo y calidez al día, pero esa misma luz, también encandila; y nunca es el sol, sino quien lo mira.

En la vida real, cuando nos encandilamos, nos perdemos de ver con claridad a quienes nos rodean. Esas luces son muchas cosas: lo material, los deseos que surgen del sentirnos incompletos y el creer que una promesa liviana de alguien nos puede llenar la vida.

Por eso, no pidamos luz, sino más bien consciencia en nuestra manera de ver la vida. Porque la luz siempre está allí, pero si no podemos ver con claridad es porque simplemente estamos encandilados.


#ReflexionesParaVivir
#Despertar
#Abrirlosojos
#Claridad